En Verne Games somos un equipo de cinco personas afincado en Granada. Tras el éxito de la demo de La Semana del Cometa, presentamos ahora nuestra videoaventura más ambiciosa:
La Sombra sobre Innsmouth, un homenaje interactivo a la obra de H. P. Lovecraft que traslada los mitos de Cthulhu a la costa de Almuñécar (1925). La prensa regional —IDEAL y 101 TV Granada— la ha bautizado como «el nuevo Silent Hill granadino» por su atmósfera opresiva y su mundo abierto costero.
Partiendo del relato lovecraftiano, integramos ubicaciones reales —Castillo de San Miguel, Peñones del Santo, playa de San Cristóbal y Velilla— recreadas a partir de planos municipales y fotografías de época. Esta simbiosis entre mito y geografía dota al juego de personalidad y refuerza el “orgullo de tierra” destacado por 101 TV.
Mundo abierto costero (≈ 13 km²) sin pantallas de carga, pensado para explorarse a pie.
Combate ligero, sigilo y diálogos: la prioridad es investigar y comprender el culto oculto; la vulnerabilidad sostiene la tensión.
Adoptamos un low-poly estilizado: geometrías austeras, paleta ocre-turquesa y niebla volumétrica con post-processing de grano fílmico para evocar el cine expresionista y mantener un rendimiento estable incluso en hardware modesto.
Ambientes sonoros grabados in situ en la costa granadina: oleaje, gaviotas y viento de poniente.
Relectura andaluza de un clásico anglosajón: Innsmouth se convierte en un pueblo mediterráneo real, uniendo mito universal y patrimonio local.
Difusión turística responsable: escenarios fieles a la Almuñécar de hace un siglo, guiados por fuentes municipales y el archivo fotográfico de la Diputación.
Producción “kilómetro cero”: casi todos los proveedores de voz, música y captura de campo son andaluces.
La Costa Tropical granadina se convertirá en un nuevo referente del terror interactivo. La Sombra sobre Innsmouth demuestra que el talento sureño puede alcanzar estándares internacionales sin deslocalizarse, fomenta el turismo cultural fuera de temporada y divulga historia local mediante fuentes archivísticas.
En suma, el juego une literatura, tecnología y herencia andaluza; es una carta de amor a Lovecraft y al paisaje de Almuñécar, y encarna la ambición que Verne Games buscan reconocer.
El terror cósmico tiene nuevo puerto: Almuñécar.